domingo, 19 de noviembre de 2017

EVA Y THE BIG BANG THEORY.





      A veces señalo excitado la pantalla de la televisión y grito.
     - ¡Una Longue chair de los Eames, una silla Barcelona, las sillas Navy...¡ -omnipresente en las salas de interrogatorios de muchas películas americanas.
    No puedo evitar fijarme en las sillas o en los sofás, de hecho descubrí una pieza de Adrian Pearshall en una película reciente que ni recuerdo como se titulaba, una peli delirante, de acción desenfrenada, infumable... si no fuese por la fugaz aparición de ese sofá del diseñador americano. 
  También me suelo fijar en el sofá de piel marrón en el que Sheldon tortura a sus compañeros de piso con sus obsesivas peroratas.
 
 
 Es un modelo que recuerda mucho a los llamados sillones club y hace apenas unos minutos he vuelto a gritar excitado al descubrir en el apartamento de Penny un autentico tesoro, una pieza extraordinaria y muy difícil de encontrar.... Eva, de la colección Paraíso de Kerstin Holmquist.
  - ¡Oh dios no puede ser, es Eva...¡ - he gritado excitado, señalando hacia el sillón en el que sonríe Amy.

jueves, 9 de noviembre de 2017

RO... EL REPLICANTE.



 
 
 

       - ¿Quién soy...?
      Apenas si entra claridad por el tragaluz cegado por el serrín, por el polvo, por el paso del tiempo convertido en algo sólido. Suelo delirar y creer que cuando deje de entrar la luz, me jubilaré o habré muerto, aquí mismo, a los pies de RO... el Replicante, a los pies de los tablones.
     - Eres una réplica pero eres igualmente auténtico, tienes parte de mi, de mi ilusión, de mi deseo...y eres hermoso...él te diseñó bien.
     El Replicante me observa y se mira, después a mi de nuevo.
      - ¿Y como son los otros...?
      - Son sintéticos,  de fibra, pero durarán mas que tu y que yo... yo soy orgánico y poco a poco envejezco, tu eres de madera y poco a poco te irás degradando.
 
                                                       

 
     Silencio, cae la noche fuera del taller y los fluorescentes crean un ambiente artificial, casi frio, el sol ya no crea ese ambiente cálido y lleno de vida, el serrín cubre mi piel y mis manos, se cuartea si muevo los dedos. Silencio, la luz de las farolas es ambarina.
    - Mañana te marcharás, eres un replicante, pero no olvides que te ha hecho un humano con sus manos y con su alma, con sus defectos, con sus vicios, con sus miserias.

viernes, 27 de octubre de 2017

UN RENDER HECHO REALIDAD.


 
 


      Imágenes creadas con un ratón, impulsos eléctricos que recorren una pantalla, que colorean y perfilan, a veces líneas imposibles, a veces perfiles que en la realidad se desdibujan y que me confunden, patas que no se sujetan en ninguna parte y medidas quizás excesivas para un diseño grácil y aéreo... me encojo de hombros y busco un ratón que corte las plantillas, que corte los tablones, que tornee las patas... pero pasan los minutos y mis manos se convierten en ratones, mi cabeza en una especie de impresora en 3D que juega con las neuronas para crear una imagen que surgirá real, más allá de la pantalla, más allá del render, distinta pero real.

 

 

lunes, 25 de septiembre de 2017

KERSTIN DISEÑO EL PARAISO.




     Era mujer, era sueca, se llamaba Kerstin H Holmquist y ella diseñó el paraíso a mediados de los años 50.
   La colección se llamó Paraíso y sus piezas fueron un sofá curvo, el Paraíso y dos curiosas butacas bautizadas como Adam y Eva, al tiempo creó un taburete llamado Hoja de Parra.
   Las piezas destilan ese aire típico del estilo danés, tapicerías apretadas, ceñidas a los armazones, botones que terminan de aprisionar las telas pero sin hundirse, sin provocar esos cráteres que recordarían demasiado al ostentoso capitoné tan en boga en los últimos años.

 
 
  Observando los modelos me sorprenden las patas, algo curvadas, algo vueltas, pero tímidas casi como todo el conjunto, quizás llama la atención las caderas marcadas en la Eva o puede que sea la insinuación del busto femenino... no lo se, pero desde luego me gustaría recrear una de ellas, Eva....
 
 
 
.... aunque la firma Gubi las reedita en la actualidad, para mi seria como siempre, un viaje en el tiempo hacia una diseñadora que fue capaz de abrirse camino en una época en la que solo los hombres recibían los premios y los agasajos.
 
 
 
 


viernes, 8 de septiembre de 2017

SOY RO Y YO MARTINA Z.





 

      - ¿Dónde estoy...? -pregunta RO- ¿Qué haces...? ¡ no me toques...¡ -protesta cuando el esqueletero levanta el cojín del asiento y descubre la chapa metálica con la firma de Jaime Hayon, con el código de barras de Fritz Hansen, con el pequeño holograma que refleja la luz del taller de esqueletaje. Su piel se eriza y se siente como un secuestrador que tiene amordazado a un famoso.
   El RO auténtico aparece así, sin las patas delanteras para que no pueda escapar... frente a Martina, desnuda y sencilla, con mas curvas y concebida en madera, pero anónima, ella no aparece en las revistas de decoración, ella no es famosa, ella no es nadie, aunque el esqueletero haya garabateado su nombre y un numero con rotulador rojo sobre esa misma madera que le proporciona unos  volúmenes que recuerdan a otra época.
   El alma de RO es de fibra de vidrio, sus patas de aluminio pulido y pertenece al presente.
   - ¿Qué vais a hacer conmigo...?
   - Tan solo intentar ser como tu... -responde el esqueletero, haciendo una reverencia sincera y llena de respeto y humildad.
 

  
  
   
  

jueves, 7 de septiembre de 2017

TAPICERO DESDE LOS NUEVE AÑOS, VICENTE PALOMEQUE.


 




      ".... Mis padres y mis hermanas se vinieron desde Jaén, pero yo nací allí, detrás de aquellas naves... -Vicente Palomeque, el tapicero, cabecea recordando aquellos años tan distantes en el tiempo pero tan cercanos en el espacio- vivíamos en una cevera...-confiesa, sonriendo y mirándome- ¿sabes lo que es una cevera...?..."
   El esqueletero también sonríe y afirma con la cabeza.
  "... Entonces todo esto eran huertas, recuerdo el olor del arroz en las eras, el olor de las cebollas y el de las tomateras... a los nueve años, nada mas tomar la comunión entré como aprendiz de tapicero en Catalá, en la calle Salamanca y después de casarme ya me establecí por mi cuenta..."
   De pelo cano y revuelto, de tez algo rojiza y de actitud resuelta y viva, tan viva que le permitió superar el fuego que hace un par de años consumió la misma nave en la que estamos charlando. Ardió todo, esqueletajes, telas, grapadoras, plantillas, la furgoneta... todo reducido a cenizas a un humo que se elevo oscuro y siniestro pero que terminó disipándose.

 
 
   - Papa...
   Es la voz de Rebeca, su hija. El veterano tapicero sonríe cuando ella aparece con los planos del sofá que les acabo de entregar.
  - Hola Pedro.


 
 
  Hace algo mas de diez años que Rebeca trabaja en la oficina con su padre, pero me cuenta que  empezó con las costureras, igual que hace su hermana en esos mismos momentos y ayudando a Bou, el oficial encargado de cortar las telas.

 
 
   Les observo y sonrió, me gusta lo que veo, la complicidad, la confianza y la casi seguridad absoluta de que ella continuará con el negocio que empezó a forjarse justo cuando su padre tomó la comunión y empezó de aprendiz con nueve años... algo impensable hoy en día, algo que puede escandalizar a ciertas personas pero es que así se aprendían los oficios que después permitían a esos aprendices convertirse en oficiales y después en sus propios jefes, en autónomos que dinamizaron la industria valenciana hasta hace unas décadas.





 
 
  Pero Rebeca no estará sola en esa labor de continuar con la tapicería, tiene un buen equipo de tapiceros, Paco, Bou, Vicente, Isabel y Vanesa, hermana de Rebeca... autenticas joyas difíciles de encontrar en estos tiempos, los últimos oficiales, hombres y mujeres que no tienen relevo y que se llevaran consigo todos sus valiosos conocimientos.


 

 
 

   - Bueno, os dejo, me voy con la mamá -anuncia Vicente Palomeque. Le veo marcharse, en la tapicería de Masanasa se quedan las dos hermanas, Rebeca y Vanesa... se quedan entre buenas manos, entre manos que miman la piel y la tela, entre manos que tensan y estiran, que acarician y que llevan los tejidos ahí donde la belleza aflora.
   Le deseo suerte, mientras pongo en marcha la ranchera y suena el Remenber que Montse ha sintonizado, es como viajar en el tiempo, pero mientras subo la ventanilla aún se cuela el típico tap, tap, tap... de las pistolas grapadoras.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 30 de agosto de 2017

IKEA Y EL TAPICERO PERPLEJO.



                                            ( Fuente de la imagen web oficial IKEA)                                                  



    - Siéntese, siéntese Vicente, es el  Strandmon, el orejero vintage de IKEA... me encanta -admite el marido de su hija, tiene barba y coleta, también unas pulseras de cuero en la muñeca derecha, viste como desastrado, como si hubiese sacado la ropa de un contenedor y sin embargo su hija esta enamorada de él. Tiene aspecto de joven y la perplejidad invade al tapicero, los hombres de hoy tienen aspecto de niños y los niños de antes, los de su época, tenían aspecto de hombres.
   - A los trece años estaba harto de tapizar este modelo -murmura el tapicero- pero yo lo hacia con el asiento de muelles...-se mira las manos y descubre las duricias en sus dedos de tanto tensar las cuerdas o de estirar las cinchas, llevan ahí desde su infancia, también siente la mirada de su mujer en el cogote y aunque no hable, con los años las miradas hablan y le dicen que calle, que a la gente de ahora no le interesan las historias de antes, pero él no puede callar- pues es como el orejero que tenia la abuela en la salita, se lo retapicé media docena de veces... ya veremos cuantas lo retapizareis vosotros.
   - Estos muebles no se retapizan... cuesta 199 euros, no vale la pena.
   - No lo entiendo... -el tapicero niega con la cabeza mientras echa una mirada al nuevo catalogo de IKEA, el orejero esta ahí, incluso le hacen una especie de entrevista en la que se habla de la artesanía, incluso se habla de los pliegues hechos a mano del reposabrazos, se habla del valor de la pieza hecha a mano- si tiene tanto valor como dice aquí ¿Por qué no lo retapizais...? no lo entiendo.
  El marido de su hija sonríe y contesta a una llamada del móvil, vuelve a sentir la mirada de su mujer y se gira hacia ella, sonríe y se siente mejor, ella si le entiende pero él ya no entiende al mundo, todo parece del revés.
  
    
   
   
  

sábado, 19 de agosto de 2017

SILLON "OX" DE HANS WEGNER... SOLO PARA MIS OJOS.




 
 
 








      Mansiones en las que el lujo es extremo, palacios y villas de millonarios, de actores, de empresarios... de personas que parecen vivir en otro planeta, en otra dimensión y rodeados por el exceso, por la ostentación, por lo barroco... pero el esqueletero solo tiene ojos para las piezas tapizadas, por eso sonríe sorprendido al descubrir un autentico icono en una de esas casas solo para ricos, en una de esas casas en las que uno se siente por encima del resto de los plebeyos, por encima de las personas que compramos ese tipo de revistas.

 
 
 

 
 
   Y si, los ojos del esqueletero solo se alegran cuando se recrea observando al galgo inmóvil en  el salón, o cuando descubre el sillón Club de piel que recuerda al Bugati, bajo el techo del palacio, le encanta descubrir a la The Chair en otro de esos pisos, menos ostentosos, pero que rezuman clase y estilo, quizás mas próximos a los hogares que el esqueletero conoce... se detiene en esos salones y también ante la foto de ella y del portero de color, es una imagen que le hace pensar en las clases, en las relaciones entre los humanos, pero se encoge de hombros, realmente la evolución y la Selección Natural nos ha hecho así, distintos entre nosotros, por eso hay personas que compran la revistas y suspiran por esas mansiones, por las piscinas, por los inmensos salones, mientras que el esqueletero suspira ente la imagen del "Ox", ante esa pieza tan especial del danés y tan rara de ver incluso en la revistas de decoración... solo para sus ojos, solo para mis ojos.
  

sábado, 12 de agosto de 2017

BUTACA "MARTINA Z", DEMASIADO RETRO, DEMASIADO VINTAGE.








     Se llama Martina Z, quizás demasiado retro, quizás demasiado vintage... así es ella y su nombre no es capricho, tiene su sentido, lo tiene para mi porque siempre que uno se inspira en alguien, le debe de sonreír o guiñarle un ojo, un gesto, una reverencia sutil al que fue por delante.
 

 
 
     Se llama Martina Z... porque entre otras cosas veo formas de mujer, curvas y estrecheces, las de las caderas al final de la sentada que te engulle entre los brazos curvados como toboganes sobre los que te deslizas lujuriosamente. Pueden recordar a unos labios que te conducen al centro del todo, a la entrega pasional entre los brazos de una butaca sensual y al tiempo ardiente, delgada pero con formas insinuantes y siempre allí, en el rincón del dormitorio, observándote cuando te desnudas, cuando duermes... y a ti te gusta mirarla porque recuerda a lo autentico, a otros tiempos, a aquel hotel en el que amabas y eras amante.
 

 
 
     Se llama Martina Z y ya tiene amantes, quizás porque es demasiado vintage y demasiado retro, quizás porque recuerda a iconos  nacidos a orillas del mediterráneo y llenos de vida, cálidos y vivos, lejos queda el vintage danés que tanto me ha inspirado, elegante, dulce, cálido...pero sin chispa, sin la sonrisa insinuante, sin la mirada latina.
 

 
 
 
 
 

lunes, 7 de agosto de 2017

ESQUELETAJES MID CENTURY.

 




 

 

     El esqueletero logra sonreír y se fija en los costados de la nueva butaquita que comparte cartel con su Begg y con el Papa Bear, a él le gusta llamarla ranita, le recuerda a eso, a una ranita y se fija en los costados porque están cortados con la sierra de cinta, moldeados al aire y después repasados con la radial. Le gusta ver como se curvan suavemente y como se aplanan... una contemplación en soledad, una apreciación propia, íntima, que solo él puede medir y valorar.
 
 
   Después observa  la replica del Wegner y al Begg, ese es diseño suyo, salvo la cruceta inferior, heredada de los B-160. Sus líneas difieren de las del Bear, son fluidas, buscan algún circulo, un camino de ida y de vuelta sin cruces ni ángulos rectos.
   El icono danés también juega con las curvas en su alto copete pero prescinde de ellas cuando desciende y lanza sus brazos hacia el frente de una manera viril y tan masculina, como diría Sandra... en la calle hace calor y algunos vecinos sonríen y bromean con el esqueletero que posa para que Mireia le haga una foto arrellanado en el Begg y mirando hacia el cielo de la tarde.
   - Los vencejos ya se han marchado -murmura, como si con la partida de las aves se fuese ido también parte de su vida.
   - Si...¿ya no están...? -responde Mireia- te he hecho varias fotos, mira a ver las que te gustan.
   Y el esqueletero vuelve a sonreír porque sabe que ella siempre hace buenas fotos.
 


 
 


   

domingo, 30 de julio de 2017

ESQUELETAJES EN LA URBE, GRAFFITIS URBANOS.









        Aquellos muros encerraban unos solares abandonados durante décadas y recuerdo que de niño nos colábamos por algunos boquetes abiertos en ellos y jugábamos entre los cascotes aunque siempre terminábamos asomados a la acequia, al tramo que discurría sin cubierta. Arrojábamos algunas piedras y alguien contaba la historia del niño que fue tragado por esas aguas que desaparecían tras un muro, recorriendo la ciudad entre sus entrañas. En aquellos muros aparecía de vez en cuando alguna pintada con spray negro, de protesta y contra la dictadura de Franco... era un lugar marginal en el que no me encontraba muy agusto pero decidí que era un lugar ideal para fotografíar al B-160 Classic número 63.
 

 
 
  Por la acequia apenas si corría agua y de las pintadas con spray negro no quedaba ni rastro. Los murales cubrían el ladrillo o el enlucido y las altas hierbas habían sido segadas, el sol de agosto las había secado hasta privarlas de la clorofila, hasta volverlas doradas y brillantes.
 

 
Un entorno urbano que me recordaba a los llanos castellanos, solo que sobre ese pasto agostado se alzaban las fachadas traseras de unas viviendas que mostraban su caras menos atractivas, las caras ocultas de las ciudades, la miseria de los solares, las heces secas de animales y humanos sin techo y también el arte de unos jóvenes que usaban aquellos muros y aquellas paredes como pétreos lienzos.