sábado, 19 de agosto de 2017

SILLON "OX" DE HANS WEGNER... SOLO PARA MIS OJOS.




 
 
 








      Mansiones en las que el lujo es extremo, palacios y villas de millonarios, de actores, de empresarios... de personas que parecen vivir en otro planeta, en otra dimensión y rodeados por el exceso, por la ostentación, por lo barroco... pero el esqueletero solo tiene ojos para las piezas tapizadas, por eso sonríe sorprendido al descubrir un autentico icono en una de esas casas solo para ricos, en una de esas casas en las que uno se siente por encima del resto de los plebeyos, por encima de las personas que compramos ese tipo de revistas.

 
 
 

 
 
   Y si, los ojos del esqueletero solo se alegran cuando se recrea observando al galgo inmóvil en  el salón, o cuando descubre el sillón Club de piel que recuerda al Bugati, bajo el techo del palacio, le encanta descubrir a la The Chair en otro de esos pisos, menos ostentosos, pero que rezuman clase y estilo, quizás mas próximos a los hogares que el esqueletero conoce... se detiene en esos salones y también ante la foto de ella y del portero de color, es una imagen que le hace pensar en las clases, en las relaciones entre los humanos, pero se encoge de hombros, realmente la evolución y la Selección Natural nos ha hecho así, distintos entre nosotros, por eso hay personas que compran la revistas y suspiran por esas mansiones, por las piscinas, por los inmensos salones, mientras que el esqueletero suspira ente la imagen del "Ox", ante esa pieza tan especial del danés y tan rara de ver incluso en la revistas de decoración... solo para sus ojos, solo para mis ojos.
  

sábado, 12 de agosto de 2017

BUTACA "MARTINA Z", DEMASIADO RETRO, DEMASIADO VINTAGE.








     Se llama Martina Z, quizás demasiado retro, quizás demasiado vintage... así es ella y su nombre no es capricho, tiene su sentido, lo tiene para mi porque siempre que uno se inspira en alguien, le debe de sonreír o guiñarle un ojo, un gesto, una reverencia sutil al que fue por delante.
 

 
 
     Se llama Martina Z... porque entre otras cosas veo formas de mujer, curvas y estrecheces, las de las caderas al final de la sentada que te engulle entre los brazos curvados como toboganes sobre los que te deslizas lujuriosamente. Pueden recordar a unos labios que te conducen al centro del todo, a la entrega pasional entre los brazos de una butaca sensual y al tiempo ardiente, delgada pero con formas insinuantes y siempre allí, en el rincón del dormitorio, observándote cuando te desnudas, cuando duermes... y a ti te gusta mirarla porque recuerda a lo autentico, a otros tiempos, a aquel hotel en el que amabas y eras amante.
 

 
 
     Se llama Martina Z y ya tiene amantes, quizás porque es demasiado vintage y demasiado retro, quizás porque recuerda a iconos  nacidos a orillas del mediterráneo y llenos de vida, cálidos y vivos, lejos queda el vintage danés que tanto me ha inspirado, elegante, dulce, cálido...pero sin chispa, sin la sonrisa insinuante, sin la mirada latina.
 

 
 
 
 
 

lunes, 7 de agosto de 2017

ESQUELETAJES MID CENTURY.

 




 

 

     El esqueletero logra sonreír y se fija en los costados de la nueva butaquita que comparte cartel con su Begg y con el Papa Bear, a él le gusta llamarla ranita, le recuerda a eso, a una ranita y se fija en los costados porque están cortados con la sierra de cinta, moldeados al aire y después repasados con la radial. Le gusta ver como se curvan suavemente y como se aplanan... una contemplación en soledad, una apreciación propia, íntima, que solo él puede medir y valorar.
 
 
   Después observa  la replica del Wegner y al Begg, ese es diseño suyo, salvo la cruceta inferior, heredada de los B-160. Sus líneas difieren de las del Bear, son fluidas, buscan algún circulo, un camino de ida y de vuelta sin cruces ni ángulos rectos.
   El icono danés también juega con las curvas en su alto copete pero prescinde de ellas cuando desciende y lanza sus brazos hacia el frente de una manera viril y tan masculina, como diría Sandra... en la calle hace calor y algunos vecinos sonríen y bromean con el esqueletero que posa para que Mireia le haga una foto arrellanado en el Begg y mirando hacia el cielo de la tarde.
   - Los vencejos ya se han marchado -murmura, como si con la partida de las aves se fuese ido también parte de su vida.
   - Si...¿ya no están...? -responde Mireia- te he hecho varias fotos, mira a ver las que te gustan.
   Y el esqueletero vuelve a sonreír porque sabe que ella siempre hace buenas fotos.
 


 
 


   

domingo, 30 de julio de 2017

ESQUELETAJES EN LA URBE, GRAFFITIS URBANOS.









        Aquellos muros encerraban unos solares abandonados durante décadas y recuerdo que de niño nos colábamos por algunos boquetes abiertos en ellos y jugábamos entre los cascotes aunque siempre terminábamos asomados a la acequia, al tramo que discurría sin cubierta. Arrojábamos algunas piedras y alguien contaba la historia del niño que fue tragado por esas aguas que desaparecían tras un muro, recorriendo la ciudad entre sus entrañas. En aquellos muros aparecía de vez en cuando alguna pintada con spray negro, de protesta y contra la dictadura de Franco... era un lugar marginal en el que no me encontraba muy agusto pero decidí que era un lugar ideal para fotografíar al B-160 Classic número 63.
 

 
 
  Por la acequia apenas si corría agua y de las pintadas con spray negro no quedaba ni rastro. Los murales cubrían el ladrillo o el enlucido y las altas hierbas habían sido segadas, el sol de agosto las había secado hasta privarlas de la clorofila, hasta volverlas doradas y brillantes.
 

 
Un entorno urbano que me recordaba a los llanos castellanos, solo que sobre ese pasto agostado se alzaban las fachadas traseras de unas viviendas que mostraban su caras menos atractivas, las caras ocultas de las ciudades, la miseria de los solares, las heces secas de animales y humanos sin techo y también el arte de unos jóvenes que usaban aquellos muros y aquellas paredes como pétreos lienzos.
 




jueves, 29 de junio de 2017

TRES ICONOS DEL DISEÑO.





      El esqueletero mira al objetivo con cierta fatiga en el rostro pero sabiendo que está viviendo un momento irrepetible, para él, de imaginación disparatada, un momento histórico. Le rodean tres auténticos iconos del diseño del mueble tapizado, tres piezas que han marcado su vida en los últimos años.
 

 
   EL Lady OSB de Zanuso, diseño italiano dulce, femenino, delicado y tímido, frente al B-160, versión del esqueletero del famoso R-160 de Grant Featherston, diseño australiano mas de moda que nunca, años 50, posguerra, el mundo deseaba respirar, volver a ilusionarse... y tantos años después, en 2013 Hayon presenta su "RO", el esqueletero lo replica, hace su versión y decide cobijarse en el para mirar al objetivo con cierta fatiga en su rostro.
 

 
 

lunes, 26 de junio de 2017

ESQUELETAJES IMAGINADOS



    


    Mi padre miraba las fotos recortadas de las revistas de decoración o del corazón y junto al tapicero esbozaba el esqueletaje del sofá o del sillón. Yo era un chiquillo que bajaba al taller a jugar con las maderitas o a llevar sacos de recortes al horno de la calle, allí aun se cocía el pan a leña... tiempos pasados, el horno ya no existe, mi padre falleció pero yo sigo haciendo lo mismo, imaginando los esqueletajes que hay bajo las fotografías que ya no se recortan de las revistas, ahora se imprimen desde los ordenadores o se miran en el móvil.
   Pero en mi taller de esqueletaje el tiempo parece haberse detenido, conservo las maquinas de mi padre y las tijeras con las que recortaba el cartón para hacer las plantillas.
 
                                                         
 
 
 
 
 

 
 

viernes, 28 de abril de 2017

SENIOR DE ZANUSO Y FIAT 500 DE GIACOSA.



 
 
 
 
      El nuevo Fiat 500 mira sorprendido a la replica del sillón Senior de Marco Zanuso y casi que le pregunta ¿Qué haces ahí...? y el Senior tan solo observa a un  500 que nada tiene que ver con aquel que comenzó a gestarse cuando Mussolini encargó a Fiat el diseño de un pequeño coche con el que ir modernizando el país. 87 años después, aquel proyecto de Dante Giacosa se ha convertido en un icono de lo retro aun siendo moderno.
 
 

 
   ¿Qué haces ahí...? parece seguir preguntando el 500, en ese momento es cuando entiende que comparten algo, que comparten la pasión del italiano por el diseño, por la exclusividad, por la exquisitez, por la innovación y por la creatividad que llevó a Marco Zanuso a ponerse en contacto con la firma Pirelli para que desarrollase una goma espuma moldeada con la que tapizar su nueva creación, el sillón Lady del que después derivaría el Senior... el 500 ya entiende, comparten mas de lo que imaginaba, al verlo entrar en Motor Village vestido de terciopelo rojo, con ese aire antiguo, de otro tiempo, buscando al Fiat 500 que conoció allá por el año 57... nada que ver con el Riva o el Abarth, los tiempos cambian, las modas y los estilos también, pero la pasión siempre es la misma, la emoción de unas formas y de unos colores que terminan por llevarse nuestras miradas y nuestro deseo.
 
 
 
   - Parece que hablen... -me atrevo a murmurar. Samuel Juliá me mira y yo le estrecho la mano- muchas gracias por todo, por la atención que has tenido con nosotros sin conocernos de nada y por habernos dejado hacer las fotos aquí en la exposición.
   - De nada hombre, podéis venir las veces que queráis.
  Montse y Juan Carlos Estruch se despiden de el y de alguna manera el 500 también mira a nuestro Senior, puede que recordando quien fue y en lo que sigue siendo... un auténtico icono.